Los principales tipos son:
Judiciales: garantizan obligaciones en procesos judiciales, como fianzas o depósitos.
Contractuales: aseguran el cumplimiento de contratos comerciales o de obra.
Aduaneras: garantizan el pago de impuestos o aranceles en operaciones de comercio exterior.
Judiciales: garantizan obligaciones en procesos judiciales, como fianzas o depósitos.
Administrativas: respaldan obligaciones frente a organismos públicos.